martes, 27 de noviembre de 2012

Terra 2012/11/27

Para arrancar el verano con todo, y antes de subirse al escenario con “Noche Brillante”, el nuevo espectáculo con el que se presentará en Rosario a partir de enero, Rocío Guirao Díaz visitó el salón de Bebe Sanders para poner a punto su look. Fiel a las extensiones, que le otorgan un cabello más largo y un volumen espectacular, Rocío fue esta vez por los tonos castaños terrosos claro y un desgaste súper natural en todo el pelo, para recibir a pleno el nuevo año. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Revista Bunt! Noviembre 2012

Te casaste con un rosarino y no vivís más en Buenos Aires ¿Qué es lo que cambió en tu vida? Hace nueve meses que vivo en Rosario, más precisamente en Funes. Es un lugar que me recuerda mucho a mis vacaciones de chiquita en Villa Gesell, tiene como un aire de vacaciones permanente, las calles de tierra, los arboles inmensos, esto hace que haya encontrado un lugar que me llena de paz. Extraño ciertas cosas de Buenos Aires, como mis incondicionales hermanas del corazón, o a mis primos. Como una gran fanática de la gastronomía que soy, extraño mis lugares preferidos para salir a comer, pero al tener que ir todas las semanas por trabajo ningún extrañar se hace eterno.  

¿Cómo es un día en la vida de Rocío?
Me levanto muy temprano, llevo a mis hijos al jardín, después quedo liberada para las tareas del día. Una vez por semana viajo a Buenos Aires por compromisos laborales, ya sea para alguna campaña de fotos, algún desfile o programa de televisión que esté invitada. Buenos Aires sigue siendo hoy mi plaza fuerte de trabajo, así que no lo puedo descuidar. Los días que no viajo allá, me dedico de lleno a dos proyectos fuertes que tengo para el año que viene.  

¿Cuáles son esos proyectos? 
Uno es el multiespacio que voy a poner en el Fisherton Plaza Open Mall. Es un espacio destinado al arte, a la indumentaria, a la moda. Obviamente va a tener mi sello, le voy a estar súper encima, va a ser mi pequeño gran proyecto propio. Y por otro lado, después de todas las ofertas que recibí, decidí quedarme con la de un rosarino que me propuso hacer teatro acá. Así que estamos ultimando detalles contractuales, pero si todo sale como lo esperado me van a poder ver arriba de un escenario rosarino a partir de febrero.  

¿Cómo cambió tu vida desde de la caída del bailando? Tuviste que desacelerar el ritmo de trabajo… 
La caída en el certamen fue una alarma, venía con un ritmo de trabajo extremadamente intenso, no me dejaba tiempo para descansar y reponerme. Fue un accidente horrible, con el plus de estar en vivo, en un programa de muchísimo rating. Así que le hice caso a mi cuerpo, que me estaba pidiendo un stop. Hoy de salud estoy perfecta, alejarme de la tele fue lo que curó todo mi stress, si bien no descarto algún día volver a la pantalla, mis prioridades son mi familia y mi trabajo como modelo.  

Empezaste modelando desde muy chica, luego demostraste tus cualidades para la actuación, la conducción y la danza ¿Qué es lo que más te gusta hacer? 
El trabajo como modelo es muy gratificante, pero lo que más disfruto es estar arriba del escenario, sentir el caluroso y afectuoso aplauso del público, eso es inexplicable.  

También, te dedicaste a los más chicos… 
El Arcoíris de Rocío fue mágico, los chicos que lo vieron quedaron fascinados y hoy en día me sigo cruzando con mamás que me piden el CD para sus hijos, fue una experiencia divina que repetiría sin lugar a dudas.  

¿Pensás que el ambiente artístico puede llegar aser frívolo o superficial? 
El ambiente artístico es de lo más frívolo y superficial, pero me parece que se puede lidiar perfectamente con eso siempre y cuando no sea tu única cosa en la vida. Hoy con una familia conformada, solamente voy, hago mi trabajo y no veo la hora de volver a mi casa con mis pollitos, no me importa otra cosa.  

¿En qué crees? 
En lo único que creo es en el amor de la familia y de algunos amigos, eso me moviliza, me da empuje y es el gran motor de mi vida, soy una canceriana muy afectiva y cariñosa, sin la gente que quiero y amo no podría lograr nada.  

¿Tenés vicios? 
Si, el chocolate es mi peor vicio pero ya no me preocupa, me entregue a él hace rato.  

Pasaste por dos embarazos y estás en excelente estado físico ¿Cómo mantenés tu figura? 
Llevo una vida muy sana, hago deporte moderadamente con una personal trainer y tomo clases de baile todas las veces que puedo, pero lo que más me tiene en ritmo es tener dos bebes chiquitos, ellos me demandan muchísimo.  

Hablando de ello ¿cómo es ser mamá a la par de una profesional exitosa? 
Lo más importante es organizarse y saber que cuando un hijo tiene fiebre todo se cancela y la prioridad como mamá está frente a todo. Tengo la suerte de tener una profesión que me permite manejar mis tiempos y horarios, solo es cuestión de estar bien organizada. Igualmente mi mamá es de oro, me ayuda con el cuidado de los chicos.  

Twitteas frecuentemente ¿considerás a las redes sociales como un lugar para expresarte? 
Me divierte el Twitter, es una manera de expresarte y que te conozcan de otra manera, de contar tus nuevos proyectos y que tus seguidores te puedan seguir. Además, hoy se convirtió en algo laboral ya que hay marcas que te contratan para que twittees, es divertido. Tengo veintitrés fans club, que de no ser por Twitter jamás me hubiera enterado que los tenía. Es una manera de estar en contacto con quién te sigue por curiosidad y con quien realmente te admira, está buenísimo.  

Por esa red social estuviste comentando que estabas de viaje ¿Dónde anduviste? Me la paso viajando. Hace dos meses nos fuimos en familia a Miami, un destino al que vamos asiduamente ya que comprende todo lo que necesitamos, playa, lindos restaurantes, Disney muy cerquita y shoppings. Pero acabo de llegar de Nueva York, en este caso fue una escapada con cuatro amigas rosarinas, todas mamás del jardín al que va Aitana y fue maravilloso.  

En Twitter te caracteriza una frase: “conforme la vida marcha, te darás cuenta quien importa, quien nunca importó y quien importará siempre”. ¿Me podrías decir quién importa hoy en la vida de Rocío? ¿Quién importará siempre? ¿Y quién o qué nunca importó o importará? 
Como te comenté antes, soy una fanática de la familia. Te diría que importa mi familia y la gente que me hace bien, que me suma, que me quiere sin ningún sentimiento contradictorio. ¿Quién no importa? La gente destructiva, los que se me quieren acercar día a día con algún interés, quienes me miran con prejuicios. Solo le dedico tiempo a quienes me hacen bien. Trabajo desde tan chiquita que aprendí desde muy temprano a diferenciar a la gente, así que ya no le dedico ni medio segundo a quienes me hacen mal.  

¿Te afecta lo que los demás piensen de vos? 
Me gustan las opiniones de mis hermanas del corazón, de mi mamá, de mi marido…no le pido opinión a quién no me interesa como piensa, así que no... lo que piensen los demás de mí no me genera nada.  

¿Sentís algo como pendiente en tu vida? 
Me gustaría ser mamá otra vez. Estar embarazada fue el mejor de los estados y me encantaría repetirlo. Ya se habla en casa y todos quieren otro hermanito, solo estamos esperando que llegue el momento indicado.  

Por último… ¿cómo te imaginas en el futuro? 
No miro para adelante. Lo que si te puedo decir es que tengo un presente maravilloso, soy una iluminada de la vida por haber formado esta familia. Es algo que agradezco todos los días a mi papá que está en el cielo, el que haya puesto en mi camino a semejante ser de luz como es Nico, que la vida me haya dado dos hijos sanos y que me siga presentando gente tan maravillosa como la que estoy conociendo en Rosario.

lunes, 12 de noviembre de 2012

domingo, 21 de octubre de 2012

Revista Hola 2012/10/16

En su refugio de Rosario, donde se mudó hace un año
ROCÍO GUIRAO DÍAZ
“Desde que soy madre, mi ego paso a un segundo plano”


 La modelo posa junto a su marido, Nicolás Paladini, y sus dos hijos, Aitana e Indio, y habla acerca de su nueva vida y de cómo fue relegar su carrera para irse a vivir lejos de Buenos Aires
El cambio fue repentino. Rocío era la protagonista de uno de los shows más vistos del primer time de la televisión, la rubia adorada por las cámaras, y su carrera como modelo era cada vez más exitosa. Pero un día, a Nicolás Paladini (34), su marido y padre de sus dos hijos, le ofrecieron un trabajo en Rosario (donde nació) y juntos decidieron dar el salto y mudarse. Y no se arrepienten.
Rocío Guirao Díaz tiene 27 años, pero trabaja desde los 14, cuando una mujer la detuvo en el Unicenter Shopping para preguntarle si quería ser actriz. Entró a la agencia Elenquitos y empezó a trabajar en comerciales y a hacer participaciones en programas como Chiquititas. A los 18, se convirtió en modelo y ya nunca dejó la moda (hoy es parte de la agencia Muse) Estudió la carrera de técnico en Hotelería, pero nunca ejerció.
Su historia de amor cambió el curso de las cosas. Un día, conoció a Nicolás Paladini, y se enamoró a primera vista. A los siete meses de relación, quedó embarazada de su primera hija: Aitana, que ahora tiene 3 años y medio. Luego llegó Indio, de 1 año y ocho meses. En octubre del año pasado se mudó a Rosario y, desde entonces, sus prioridades cambiaron: ya firmó contrato para ser parte del elenco de una obra de teatro en Rosario, y en septiembre del año que viene planea inaugurar un espacio con su nombre en el que va a exponer desde vestido de Natalia Antolín hasta obras de arte. Luego de más de cuatro años de relación, en enero de este año, cuando los chicos ya eran más grandes, cumplió con un sueño que tenía desde chica: celebrar con una gran boda.

-¿Por qué decidieron casarse?
-Era algo que teníamos pendiente. Yo deseaba casarme por Iglesia, era un sueño, un anhelo que estuvo siempre, desde muy chiquita. Pero me parecía que hacerlo con panza no iba a tener el mismo efecto. Cuando Indio creció un poco, me puse a organizarlo. Nico tenía más familia acá que la que yo tenía en Buenos Aires, y decidimos trasladar a mis familiriares a Santa Fe para la boda. Nuestros hijos formaron el cortejo, así que fueron los grandes protagonistas. Aitana estaba feliz, era su fiesta.

-¿Siempre pensaste que ibas a ser madre joven?
-Sí, aunque no fui en busca de eso. La vida me sorprendió. Siempre me sentí muy madraza, de alguna forma me imaginaba que iba a ser una mamá joven.

-¿De qué modo te definirías como mamá?
-Soy muy cariñosa y compañera. No paro de besarlos y acompañarlos. Me parece que es fundamental, en especial en estos primeros años de vida. A mí me criaron así. Y eso hace que haya tenido la relación que tengo con mi mamá y que tuve con mi papá, como si fuéramos mejores amigos. Es fundamental el amor y el cariño, además de los límites, para que sean personas de bien.

-¿Sos muy estricta?
-No tanto. Soy relajada en algunas cosas, mis hijos están en el pasto, embarrados, potrean todo el día y no es que estoy atrás lavándoles las manos como loca. Pero pongo límites porque me parece esencial. Me encanta que se puedan sentar a la mesa, sean educados y que no hagan lío. Soy un poco hincha, pero hacen travesuras como todos los chicos de su edad.

-Cuál de los dos se parece más a vos?
-Indio. Aitana sacó el humor y el temperamento del padre. Es mas gruñona. El varón es más parecido a mí: dulce, colgado y con una paciencia infinita. Es supertolerante, se aguanta que la hermana lo pise, lo alce… El se parece más a mí.

-¿Te gustaría tener más hijos?
-Me imagino con un hijo más. Dos me parecen muy poquitos. En cambio, “tres” es un número que me gusta. Nico también quiere. Pero yo prefiero esperar a que Indio sea más grande, porque no me gustaría estar con dos nenes que usen pañales a la vez, porque ya lo pasé y fue un lio.

-¿Qué sentís que cambió en la pareja al ser padres?
-La pasión se corre de lugar y le da paso a una relación más equilibrada, que es lo que permite el día a día. Porque la pasión es un sube y baja constante. Lo importante es que haya un amor fuerte de raíz, que la base sea sólida. Si eso no estuviera, hubiésemos flaqueado en muchas oportunidades, pero tenemos claro que nos elegimos todos los días, y todo lo demás se acomoda. Solo así se logra sobrellevar los partos, los pospartos, los viajes, las distancias, podés atravesar todo.

-Te fuiste de Buenos Aires en el mejor momento de tu carrera. ¿Cómo lo viviste?
-En realidad, fue ideal para mí porque tenía un bebé muy chiquito y me había llenado de cosas para hacer. Aitana tenía muchas exigencias, y yo estaba pasada de trabajo. Cuando tuve el accidente en ShowMatch (sufrió un fuerte golpe en la cabeza durante una de las performances de baile que la dejó internada un día en observación), lo entendí como un parate que me pedía mi cuerpo. Cuando Nico me propuso venirnos a Rosario, fue genial. Lo único que hice fue dejar que sucediera y escuchar a mi familia. Todos los caminos conducían acá.

-¿Extrañás los flashes de la fama?
-Cero. Me cuesta mucho ir a las fiestas donde van los famosos porque no es un lugar en el que me siente cómoda. No extraño para nada. Cuando trabajo, me toca vestirme con ropa que me encanta, así que no perdí eso todavía. Y voy mucho a Buenos Aires porque, por suerte, me va muy bien.

-Te costó adaptarte?
-La mayoría de los que trabajamos en este medio tenemos un orgullo grande como una casa. Y cuesta mucho correrte del lugar que te ganaste porque pensás: “Me lo va a robar otro, o se van a olvidar de mí…”. Pero dejé un poco de lado el ego –en eso estoy trabajando desde que llegué- y hoy me dedico a hacer lo que me gusta, que es bailar, y, si lo puedo hacer cerquita de casa, mejor. Hoy mi única prioridad es la familia.

viernes, 12 de octubre de 2012

Ambito 2012/10/12


Encuentro con la modelo, actriz y conductora Rocío Guirao Díaz

Las islas Seychelles deslumbran al turista

«Gracias a mi trabajo, que comencé a los 14 años, pude ir a lugares exóticos que de otro modo no hubiera podido conocer», dice Rocío Guirao Díaz, que de transitar pasarelas del mundo como modelo pasó a conducir programas en televisión como «El garage», dedicado a automovilismo; participar en «Bailando por un sueño», y en teatro en el espectáculo «Pour la gallery» y la obra para chicos «El arcoiris de Rocío», y ahora anuncia que participará en una revista teatral que se estrenará en Rosario. Rocío Guirao Díaz, además de viajera consumada, es técnica en hotelería. Dialogamos con ella cuando participaba en un evento solidario para concientizar sobre el cáncer de mama.

Periodista: ¿Te lleva a viajar mucho el trabajo de modelo?

Rocío Guirao Díaz: Sí, gracias a Dios, porque soy una amante de los viajes y esa es la excusa perfecta. Viajar por trabajo es lo ideal, por lo menos para mí, sobre todo si tenés un tiempo para pasear, aunque sea poco. Yo esa combinación la disfruto mucho. Aunque es fantástico cuando se puede hacer sólo por placer.

P.: ¿Hay algún lugar que sientas especialmente tuyo?

R.G.D.: Tengo una tendencia a los lugares de playa, así que fueron varias las veces que me ha tocado ir a lugares exóticos como las deslumbrantes islas Seychelles en el océano Índico, al noreste de Madagascar, o poder pasear por Tailandia. Lugares que uno para irse de vacaciones no elegiría porque están todos a más de 40 horas de vuelo. Tuve la suerte de conocer destinos así por trabajo.

P.: ¿De chica ya viajabas?

R.G.D.: Bueno, comencé la carrera de modelo a los 14 años, así que apenas terminé el colegio mis papás me dejaron empezar a viajar sola, porque antes viajé mucho acompañada por ellos. Así que desde los 18 viajo por el mundo. Fue una compensación que me dio la vida porque de chica no había viajado y siempre me encantó eso de andar conociendo lugares, descubriendo ciudades, trepando por montañas o paseado por playas.

P.: ¿Qué ciudades te gustaron en esas andanzas?

R.G.D.: Muchas. París es extraordinaria, absolutamente inolvidable. Después hubo ciudades a las que volví muchísimas veces, como varias de los Estados Unidos. Fui mucho por trabajo a Nueva York, Las Vegas, Los Angeles, San Francisco. Ahora, que tengo dos hijos, Indio y Aitana, Miami es un lugar que me sienta bien para ir en familia.

P.: ¿Tanto como Nueva York?

R.G.D.: Bueno, casi. Acabo de llegar de allá. Me encanta. Y en esta oportunidad me fui con cuatro amigas. Un viaje inusual para una madre. Hacía mucho que no viajaba con amigas, creo que desde la adolescencia que no hacia algo así. Con cuatro amigas que también son mamás, nos dijimos: tomémonos una semana para nosotras. Fue un viaje de película. De esos así... adolescentes.

P.: ¿Y qué hicieron?

R.G.D.: Todo lo que no podemos hacer cuando estamos con los chicos. Dormir... (ríe). Pasear de forma totalmente distendida. Salir a comer de noche. Horas y horas de shopping sin tener que arrastrar un cochecito. Fue un viaje buenísimo, nos vino muy bien.

P.: De los lugares en los que estuviste, ahora que se acerca el tiempo de las vacaciones, ¿cuál recomendarías para hacer playa?

R.G.D.: Me parece que voy a tener que recaer en algo que ya es muy tradicional, pero viste que Miami es un lugar que comprende muchas cosas porque tenés para hacer un poco de compras, tenés clima tropical casi todo el año, las playas están buenas, ha crecido en cosas artísticas y hay mucho para ver, y para nosotros que tenemos un dólar que sube y baja, digamos que es un lugar que está bien, que creo que se ajusta a la mayoría de los bolsillos.

P.: Hablando de playas, ¿hacés surf?

R.G.D.: De chica me subí a la tabla y hacía un poco de surf. Ahora hace años que no lo practico, pero recuerdo el andar sobre las olas en Hawái, en Punta del Este. Eso sí, nunca fui profesional.

P.: ¿En la Argentina hay algún lugar de tu predilección?

R.G.D.: Salta. Soy fanática mal del norte, me encanta. Siempre que tengo la oportunidad voy a Cafayate. Empiezo en la ciudad de Salta y rumbeo para algún lado. Me recorrí toda Salta, por trabajo y por placer. Y del sur, mi lugar preferido es Villa La Angostura, es el que más me gusta de la Patagonia, si bien mantiene lo agreste tiene todo para vivir y disfrutar.

P.: ¿A qué viniste a la ciudad de Buenos Aires?

R.G.D.: Me llamaron para ayudar a concientizar sobre el cáncer de mama, es algo solidario y muy importante, así que cuando me dijeron de venir a apoyar la campaña que hace MACMA, el Movimiento Ayuda Cáncer de Mama, con el apoyo de Energizar, me pareció fantástico.

P.: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

R.G.D.: Voy a hacer teatro en la ciudad de Rosario. Me subo a una revista por primera vez. Me parece que se va a llamar «Brillante». Me pareció genial tener una propuesta de trabajo tan cerca de mi casa, es como redondo.

Entrevista de M.S.